Es común observar reestructuraciones en los procesos de manufactura, ya sea debido a una nueva inversión o a un cambio en la dirección corporativa. Aunque estos cambios suelen sonar prometedores, ya que en teoría estaríamos corrigiendo malas prácticas o creando procesos más eficientes, lo interesante viene cuando no se consideran ciertos factores clave, tanto tangibles como intangibles, como la cultura del equipo.
No es un secreto que existen numerosas técnicas de gestión de personal y estrategias para motivar al equipo. Sin embargo, incluso si nuestro equipo está decidido a colaborar, requeriremos conocimientos especializados (know-how) y, sobre todo, una documentación precisa para poder ser ágiles y comenzar a implementar nuevas estrategias de manera efectiva.
Mover o ejecutar cambios en una empresa transnacional es muy complicado, a menos que esta decisión sea meramente corporativa. De lo contrario, significaría remar contra la corriente en varios sentidos. Recientemente, conversé con una compañía de clase mundial sobre su necesidad e iniciativa de crear un mindset de innovación en su equipo, que no solo pertenece a manufactura o ingeniería, sino que también involucra roles administrativos.
En nuestras conversaciones, tocamos temas sobre cómo emprender dentro de la misma organización y cómo puedo traducir una idea o iniciativa en un proyecto que me lleve a una mejora de alto impacto. Pienso que cada vez son más necesarias este tipo de estrategias, y que esta compañía está generando un verdadero cambio, no esperando a que una indicación venga de los cuarteles generales, sino desarrollando proyectos desde cada uno de sus centros y buscando conectar con algo más.

Eventualmente, la historia siempre converge en una misma pregunta cuando logramos un objetivo: “¿Y ahora qué?”. Bueno, la tendencia es clara: buscamos estar cada vez más conectados, logrando el mayor impacto con la menor cantidad de recursos, buscando tener procesos eficientes.
Vayamos al grano y conversemos sobre la digitalización y su papel en todo esto. Una cosa es sobreautomatizar y otra es digitalizar. Hay bastantes procesos que no necesitan una automatización, o al menos no ahora, y llevarla a cabo podría significar entorpecer los procesos. Pero lo que sí puede agregar valor siempre son los datos, y para ello necesito estar recolectándolos constantemente y eventualmente tomar decisiones sobre si debería o no automatizar. Aquí es donde entra en juego la digitalización, generando inteligencia con los datos que tenemos.
Digitalizar de manera adecuada significa más que tener paneles de control (dashboards) que presentar en una reunión. Digitalizar es tener la agilidad para tomar y ejecutar decisiones, y llevar los procesos a cabo, tal como en el ejemplo inicial. La idea es tener trazabilidad y garantizar que nuestros datos estén disponibles y sean confiables.
La digitalización desempeña un papel crucial en la optimización de los procesos de manufactura. Al recopilar y analizar datos en tiempo real, las empresas pueden identificar cuellos de botella, reducir el desperdicio y mejorar la eficiencia general. Además, la digitalización facilita la colaboración y la toma de decisiones informadas, lo que conduce a una mayor innovación y adaptabilidad.
Estas son solo algunas de las compañías que están aprovechando la digitalización para impulsar la eficiencia y la innovación en sus operaciones de manufactura. Veamos algunos ejemplos más específicos relacionados con sistemas MES líderes en el mercado.
SAP Manufacturing Execution (SAP ME) es una solución MES integral que permite la digitalización de los procesos de fabricación. Empresas como Bosch y Bombardier han implementado SAP ME para obtener una visibilidad en tiempo real de sus operaciones de producción, rastrear y analizar datos clave de rendimiento, y optimizar sus procesos en consecuencia.
En el caso de Bosch, la implementación de SAP ME en su planta de México les permitió reducir el tiempo de configuración de las líneas de producción en un 30%, al mismo tiempo que mejoraron la calidad y la trazabilidad de los productos. Bombardier, por su parte, utilizó SAP ME para estandarizar y optimizar sus procesos de fabricación en múltiples plantas, lo que resultó en un aumento del 15% en la eficiencia operativa.

Otro jugador clave en el espacio MES es Dassault Systèmes, con su suite DELMIA Apriso. Esta solución MES integrada permite la recopilación y análisis de datos en tiempo real desde el piso de producción, brindando una visibilidad completa de las operaciones de manufactura.
Una empresa que ha tenido éxito con DELMIA Apriso es Safran, un fabricante aeroespacial y de defensa líder. Safran implementó esta solución MES para digitalizar y optimizar sus procesos de fabricación de componentes críticos de motores de avión. Esto les permitió reducir los tiempos de ciclo en un 20%, al mismo tiempo que mejoraron la trazabilidad y el cumplimiento normativo.
Otro caso destacado es el de Whirlpool, el gigante de electrodomésticos. Whirlpool adoptó DELMIA Apriso para digitalizar sus operaciones de manufactura en múltiples plantas de todo el mundo. Esta iniciativa les permitió obtener una visibilidad en tiempo real de su rendimiento operativo, identificar y resolver cuellos de botella de manera más efectiva, y mejorar su eficiencia general de producción en un 10%.
Estos ejemplos demuestran cómo la digitalización a través de soluciones MES como SAP ME y DELMIA Apriso está transformando la manufactura, brindando a las empresas una visibilidad sin precedentes de sus operaciones y permitiéndoles tomar decisiones informadas para optimizar la eficiencia, la calidad y la productividad.
Estos ejemplos demuestran cómo la digitalización a través de soluciones MES como SAP ME y DELMIA Apriso está transformando la manufactura, brindando a las empresas una visibilidad sin precedentes de sus operaciones y permitiéndoles tomar decisiones informadas para optimizar la eficiencia, la calidad y la productividad.
Si bien existen numerosas plataformas y soluciones digitales en el mercado, el verdadero catalizador del éxito en la digitalización de la manufactura es el know-how y la experiencia de un socio confiable que pueda acompañar a las empresas en cada paso del camino.
La digitalización no es solo una cuestión de implementar tecnología, sino también de transformar procesos, cultura organizacional y formas de trabajo. Es por eso que contar con un socio experto que comprenda profundamente los desafíos únicos de su industria y sus operaciones es fundamental.
Un socio estratégico en digitalización debe ser capaz de brindar asesoramiento experto, mejores prácticas probadas y una hoja de ruta clara para aprovechar al máximo las soluciones digitales. Pero aún más importante, debe estar presente en el día a día, brindando capacitación, soporte y orientación continua a medida que la organización avanza en su viaje de transformación digital.
La digitalización es un proceso continuo, no un destino final. A medida que surgen nuevas tecnologías y desafíos, es esencial contar con un socio de confianza que pueda ayudar a las empresas a mantenerse a la vanguardia, adaptarse a los cambios y seguir optimizando sus operaciones.
El tema es tan sencillo como complejo, mientras que las soluciones digitales son habilitadoras clave, el verdadero poder de la digitalización en la manufactura radica en el know-how y la experiencia de un socio estratégico que pueda guiar a las empresas a través de esta transformación crítica, maximizando el valor y el impacto en cada etapa del camino.
